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13 de octubre de 2016

Pseudopercepciones



Se llaman pseudopercepciones a percepciones que no corresponden a lo que efectivamente existe en el ambiente extra-personal o en el cuerpo, donde el paciente ubica aquello que ve, oye, toca o huele.

Algunas simples interpretaciones juguetonas de la realidad corrientes en sujetos normales imaginativos (la nube es un barco o la mancha de la pared una cara) son las pareidolias. Por otra parte, las interpretaciones falsas de lo real cargadas de contenido emocional, las ilusiones, pueden ver se también en personas normales o neuróticas (un matorral en la noche es un hombre agazapado presto a atacar, la figura que pasa y se desvanece en la muchedumbre, es la novia perdida, etcétera).

Sin embargo, el problema clínico importante es la alucinación. Esta ha sido definida brevemente como “percepción sin objeto”, es decir, el paciente siente lo que percibe —y que no existe en la realidad— con igual realismo que ve la mesa, oye el reloj o huele las flores que efectivamente están allí. Generalmente no duda de la realidad del objeto o sensación percibida, aunque puede manifestar posteriormente alguna incredulidad. Las alucinaciones pueden manifestarse a través de cualquier forma sensorial (visión, audición, tacto, cinestesia y olfato) y puede ser muy elemental o primaria (un ruido, una luz, un mal olor), hasta bastante complejas y configuradas (animales que atacan, voces que llaman o insultan, manos que tocan).

La alucinación de origen orgánico cerebral suele darse en un paciente alterado de conciencia, particularmente en la forma de “confusión productiva”. En este caso forma parte del síndrome llamado “psicosis exógena”, es decir, alteraciones en la percepción y en la ideación (delirio) pero de origen orgánico cerebral directo como en tumores, encefalitis, afecciones vasculares del encéfalo, etc.; o indirecto como en cuadros infecciosos generalizados (tifoidea), intoxicaciones, alteraciones metabólicas (hepáticas, renales, diabetes, etc.) con efecto cerebral.

Algunas formas de epilepsia focal pueden dar alteraciones perceptivas cuyas características de penden bastante de la región donde se encuentra el foco. Focos occipitales dan visión de luces, rayas, colores en el hemi campo correspondiente o bilaterales. Focos temporales mediales pueden producir deformaciones perceptivas de distintos tipos. La sensación que las cosas se acercan o alejan (Teleopsia) o se agrandan o achican (macro y micropía).

¡También pueden producirse sensaciones de desplazamiento latera!  de los objetos y, aún, de inversión de las perspectivas de calles y caminos. Focos ubicados en regiones anteriores basales y mediales del lóbulo temporal pueden producir alucinaciones olfatorias (cacosmia). En general, es tos cuadros pseudoperceptivos son de muy corta duración (segundos y minutos) y, aunque pueden ser aislados, corrientemente se relacionan con el aura de una crisis epiléptica mayor con inconsciencia u otras manifestaciones.

En las psicosis exógenas clásicas (delirium tremens en alcohólicos, psicosis epiléptica, infecciones toxico metabólicas, etc.), las alucinaciones son parte de un cuadro más complejo: alteración de conciencia, inquietud psicomotora, ideas deliriosas, cambios físicos tales como seborrea, etc. En estos cuadros la alucinación es un elemento más, consistente con el conjunto del cuadro; se ven reptiles que atacan y la conducta y la interpretación cognitiva de la realidad se relaciona con la alucinación.

En cambio, en las psicosis endógenas, especialmente en la esquizofrenia, las alucinaciones se dan con claridad de conciencia, sólo a veces provocan las conductas correspondientes y práctica mente nunca son de tipo visual.

Delirios. Los delirios sistematizados (“soy enviado de Dios”, o “soy perseguido por todos”, etc.) no se dan en los cuadros encefálicos habituales. En los pacientes orgánicos el delirio, como interpretación equivocada de una percepción (que como tal se percibe correctamente) o como idea alterada del ambiente o de uno mismo, se manifiestan corrientemente en conjunto con alteraciones de conciencia (estado delirioso) y casi siempre en relación con pseudopercepciones y conductas congruentes. Se trata del delirium de los anglosajones. Sin embargo, ciertas formas de psicosis epilépticas (con obscuridad o claridad de conciencia) y algunas lesiones especialmente en regiones orbitarias de lóbulos frontales (tumor, pero sobre todo demencia luética) pueden dar origen a delirios mejor configurados y con estabilidad de días o semanas.

Inicialmente Publicado en http//k-126.blogspot.com






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